Los libros ilustrados sin palabras estimulan la imaginación, favorecen la producción verbal, agudizan la mirada, ayudan a los más pequeños a apropiarse del libro y a los mayores a liberarse de las palabras de otro…
Bruno Munari e Iela Mari fueron precursores pero tienen dignos herederos contemporáneos como Gerda Müller, Susanne Rotraud o Mandana Sadat y también:
Sara, una artista que domina a la perfección el arte del papel recortado a mano y del collage, es posiblemente una de las mayores referencias en la materia. Sara ha publicado 4 álbumes en Thierry Magnier.

En Le Loup, un lobo rechazado por los suyos, debe para sobrevivir unirse a una manada o encontrar una loba y su lobezno…

En Eléphants, un elefantito se ha distanciado del grupo y cuando atacan los lobos, se prepara a morir, pero los adultos están dispuestos a todo para protegerle..

En Du temps, la muerte de de un perro nos permite entender la importancia del recuerdo, la necesidad del duelo y de cómo el tiempo que pasa nos ayuda…

Adrien Albert, cuyo Seigneur des lapins ha sido publicado este otoño por L’école des loisirs y cuenta, sin palabras, con sensibilidad, inteligencia y mucho humor las aventuras de un conejo capaz de conquistar a la princesa de sus sueños. La ilustración, basada en colores potentes, en un trazo delicado y en el uso destacado del color negro, es un homenaje a los libros de horasmedievales… (PDF disponible)

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